Una emergencia médica es cuando un niño se enferma o está herido y su vida está en peligro. Es necesario tomar acción inmediata, por ejemplo:
Si piensa que la vida del niño está en peligro, no dude y llame por ayuda de inmediato.
Algunos problemas médicos requieren una consulta médica o ayuda médica pronto, pero no requieren de ayuda médica urgente, de equipo especializado y personal de asistencia médica de emergencia. Entre los problemas médicos que no son una emergencia, se encuentran cosas como pequeñas cortaduras, algunas fiebres o calenturas, diarrea o estreñimiento, dolor de estómago, dolor de oídos, moretones o moretes pequeños, sangrados de la nariz, sarpullidos o torceduras de coyunturas.
Usted misma puede atender algunos de estos problemas si cuenta con las habilidades básicas de primeros auxilios y si tiene un botiquín de primeros auxilios. Un botiquín de primeros auxilios tiene que contener lo siguiente: banditas adhesivas y cuadritos de gasa esterilizada de varios tamaños; telitas con solución germicida para limpiar o un limpiador germicida para manos; gasas antisépticas; guantes médicos de hule (que no contengan látex); tela adhesiva; ungüento antibiótico; compresa fría; tijeras personales pequeñas; y pinzas.
Si no está segura en cuanto a lo que debe hacer cuando su niño tiene un problema médico que no es una emergencia, debe llamar al médico del niño.
Escriba una lista de números de teléfono de emergencia para: Los bomberos, las emergencias médicas, la policía, el médico de cabecera, un pariente y un vecino.
En algunos lugares, el número de teléfono 911 no es el número correcto para hacer llamadas de emergencia. Por eso, es necesario que usted averigüe si el 911 es el número correcto para las emergencias en la comunidad en donde vive y trabaja. Si ese no es correcto para las emergencias, pregunte cuál es el número correcto y escríbalo en su lista de números de teléfono de emergencia. Sin embargo, en casi todas las comunidades, en caso de emergencia, el número que debe marcar es simplemente 911. Usted puede marcar el 911 desde cualquier teléfono con tono de marcar o cualquier línea abierta. Para la mayoría de las ciudades y pueblos, también puede marcar gratis el 911 desde los teléfonos públicos. Al marcarlo, puede recibir ayuda de la policía, los bomberos o los técnicos médicos de emergencia. En ciertas localidades, la persona que contesta el 911 puede conectar la llamada con un intérprete al español. Cuando llame, es posible que usted escuche una breve conversación en inglés, luego algunos sonidos de conexión telefónica para incluir al traductor en la misma llamada.
Por favor asegúrese que todos los adultos y niños en su hogar y en su lugar de trabajo sepan el número de teléfono correcto en caso de emergencias y cuándo es adecuado llamarlo. Recuérdeles que este número es sólo para verdaderos casos de emergencia. Cuando se llama a este número sin justificación, se retardan los servicios de emergencia para alguna otra persona en serio peligro, quien probablemente lo necesita con urgencia. Si tiene que llamar a la policía o a los bomberos por alguna otra razón, use los teléfonos de ellos para servicios que no son de emergencia. Busque estos números en el directorio telefónico.
Tenga el número de emergencia local a la vista en todos los teléfonos de su hogar y su lugar de trabajo.
En casos de emergencia, cada segundo cuenta. De tal manera, que cuando necesite ayuda de inmediato, es importante tener estos números de teléfono a la vista.
Sin importar en dónde viva o trabaje, existen servicios de respuesta telefónica de emergencia en su localidad. Este número telefónico está a su servicio ¡24 HORAS AL DÍA TODOS LOS DÍAS!
La persona que contesta la llamada está capacitada para determinar qué tipo de ayuda necesita y qué tan urgentemente la necesita. Trate de mantenerse calmada. Le preguntarán su nombre, su dirección e información acerca del niño que requiere ayuda. Escuche a las preguntas y responda breve y claramente.
Es probable que hayan cosas que usted pueda hacer en lo que espera por la ayuda. En algunos lugares, la persona que contesta la llamada está capacitada para explicarle los pasos que tiene que tomar. En estos casos, el operador se queda en la línea con usted en lo que llega la ayuda. Los pasos que puede tomar mientras que llega la ayuda son importantes en ciertas emergencias. Estos pasos los describimos en el documento titulado Lo que puede hacer en lo que llega la ayuda.
Los técnicos médicos de emergencia llegarán tan pronto como les sea posible. Ellos pueden prestar cierta atención médica de inmediato pero, si es necesario, llevarán al niño a la sala de emergencias del hospital más cercano, en donde le podrán dar la atención médica necesaria. Deje que ellos se encarguen del cuidado del niño. Ellos le informarán de los que sucederá y lo que usted debe hacer.
En los casos de envenenamiento usted podrá atender la ma-yoría de las emergencias con la ayuda de su Centro de control de envenenamiento (Poison Control Center) en su ciudad o pueblo. El número gratuito que debe llamar en estos casos es el 1-800-222-1222 y debe colocarlo a la vista cerca de todos los teléfonos en su hogar o su lugar de trabajo.
En una emergencia de envenenamiento, si usted cree que la vida del niño está en peligro, lo primero que debe hacer es llamar al 911 o el número de emergencia adecuado para su localidad. Pero para la mayoría de las emergencias de envenenamiento, lo mejor que puede hacer es llamar de inmediato al Centro de control de envenenamiento, marcando el 1-800-222-1222. Las personas que no hablan inglés deben pedir asistencia de un traductor en cuanto les contesten. El Centro de envenenamiento cuenta con un sistema de asistencia telefónica de traducción inmediata. Cuando llame, tenga a la mano el veneno, tenga al niño junto a usted y trate de mantener la calma. Esté lista a describir la sustancia que el niño comió o bebió, a decirles cuánto consumió y a qué hora lo hizo. La persona que contesta el teléfono está capacitada para responder a sus preguntas y decirle lo que se tiene que hacer.
Adaptada y actualizada de: Cómo prevenir y atender las emergencias médicas de los niños: un manual para los padres y las personas a cargo del cuidado de los niños, editado por Deborah Mulligan-Smith, MD, y Robert Luten, MD, un producto del Programa de Servicios de emergencias médicas de niños.

